Ambar
Desde que me mudé a este nuevo apartamento, las noches han sido más solitarias de lo que jamás imaginé. Sin embargo, una noche, algo diferente sucedió. Me encontraba profundamente dormida cuando un sueño vívido me transportó de vuelta a momentos felices con Axel. Lo veía con claridad, su sonrisa, su voz, la forma en que sus ojos brillaban al mirarme. Estábamos en la playa, riendo y disfrutando del sol. Él me tomaba de la mano y me susurraba al oído que me amaba. Era tan real, tan palpable