Ambar
Mi corazón latía a mil por hora. No sabía si era por el baile, por el dolor que sentía cada vez que veía a Axel, o por la sensación de poder que estaba comenzando a recorrerme. Las palabras de Dave resonaban en mi cabeza. Si Axel realmente quería recuperarme, tendría que demostrarlo. Y esta vez, yo pondría las reglas del juego.
Después de la fiesta, Axel me encontró en el jardín de la empresa, donde el aire nocturno aún estaba cargado de la energía del evento. Lo vi caminar hacia mí, su e