Marco lleva a Miranda a casa de su padre, ella finge que todo está bien, pero la tristeza en su mirada no puede disimularla
—Hija ¿Te sientes bien?— pregunta su padre apenas la ve.
—Perfectamente.— Responde ella, esquivando el contacto visual—Solo estoy un poco cansada.— Agrega buscando a su hijo con la Mirada.
—¡Mama!— Grita Alex apenas la ve y corre a sus brazos.
—Hola mi amor.— Saluda ella llenando a su hijo de besos.
—Hoy en la escuela te hice esta pulsera.— Le dice el niño, entregando una