Esa noche, Darién no puede dormir, pensando en todo lo que estuvo dispuesto a sacrificar por Miranda y la forma en que ella le pago, ¡no solo se fue con otro hombre, se atrevió a tener un hijo con él!
—¿Quién está allí?… Cuestiona Alma asustada cuando alguien entra a su habitación.
—Soy yo.— Le responde Darién un poco tomado.
—¿Qué necesitas?— Cuestiona ella poniéndose de pie.
—A ti.— Le responde él, el trato acaba de terminar, quiere que su matrimonio sea real, su esposa ha estado para él en l