Mundo ficciónIniciar sesiónElena llenó cuatro páginas de la libreta antes de darse cuenta de que ya no temblaban las manos. Escribir siempre había tenido ese efecto sobre ella: convertía el caos interno en algo que podía organizarse, verse desde fuera, medirse. Había aprendido ese recurso en los años en que Rodrigo era adolescente y empezaba a perder partes de sí mismo que ella no sab&iacu







