Capítulo 31;Cuidado con lo que deseas.
Todo el miedo que la había invadido, se transformó en rabia, en odio.
—¿Qué haces aquí?— preguntó al mismo tiempo que a ciegas, en medio de la oscuridad, devolvía la blusa a su lugar — Te juro que si vuelves a tocarme, Jonas... ¡Te arrancaré las pelotas!— le dijo furiosa—Jonas, se levantó con rapidez de la cama, directo al interruptor, trayendo iluminación a la habitación, su ceño fruncido, sus ojos llenos d eun extraño brillo... uno que resultaba amenazante, y que hubiese intimidado a cualqui