Los días en la mansión de los Karras pasaron de forma apacible. Nohemi no tenía nada que hacer, aunque tampoco le apetecía hacer algo.
Lo cierto era que estaba agotada, en los últimos cuatro meses su vida se convirtió en una montaña rusa y apenas comenzaba a calmarse todo. Poco a poco se acostumbraba a sus nuevos poderes, todavía no conseguía proyectarse a voluntad, sin embargo, podía hacer uso de toda esa energía que fluía dentro de ella para otras cosas.
Era complicado, tal y como le explicar