35

—Lorena, ¡maldita sea!, contesta el teléfono.

Ella tampoco aparecía, misteriosamente no había rastros de su prima, ni de los objetos personales de su hermano. Le habían hablado de una tal Alana, como dijo su prima, pero esta había salido fuera del país, como el mismo mando a comprobar con migraciones.

—¿Qué sucede, Frederick?

—Lorena, no contesta el teléfono, espero que esté buscando a mi hermano, porque no tengo cabeza para lidiar con otros problemas más.

—Qué extraño, deja que la busco en su
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP