Me siento en una de las rocas más altas, desde donde puedo ver toda mi manada. El viento me acaricia el pelo y me trae el olor a hierba fresca y a tierra húmeda. Me siento orgullosa de ser la hija única de mi familia, y de que toda la responsabilidad de manejar la manada recaiga en mí.
Me siento en la roca, mirando a mi manada, y pienso en mi padre. Siempre me ha entrenado para ser una buena líder, para tomar decisiones sabias y proteger a mi familia. Me ha enseñado a ser fuerte y valiente, y a