Estoy acostada junto a Venco, sintiendo su calor y su presencia. Recuerdo la noche anterior, cómo mi cuerpo se rindió a su pasión, cómo me hizo sentir viva, deseada y amada. Al mismo tiempo, me doy cuenta de que mi cuerpo aún está relajado, recordando la intensidad de la noche. Mientras pienso en esto, recuerdo cómo intenté levantarme e ir a mi habitación, pero mi cuerpo no me respondió. Me río para mis adentros, recordando la sensación de exhausta, de haber dado todo de mí. Sin embargo, esa se