ANNA
Cierro mi mano sobre la manija de la puerta y la abro sintiéndome tensa, respiro sonoramente, puede ser el final y ni siquiera pude comenzar con la misión por la cual entre hace años, Theo está de pie en un alado de la ventana, observa hacia fuera, el capitán señala la silla frente a él y camino hasta ahí con pasos lentos, me patearía el trasero ahora mismo si pudiera, lo he arruinado todo, me quedaré sin empleo y sin la posibilidad de hacer justicia, si siendo policía no logré hacerlo, mu