ANNA
—Anna, cariño —Nate deja de ver algo que le mostraba la mujer y llega a donde estoy.
Lo beso con dulzura.
—No me gusta la idea de que salgas, pero no puedo negar que me agrada que hayas venido a verme luciendo así de exquisita —besa mi mentón.
—Venía a invitarte a cenar —envuelvo mis manos en su cuello—, traje una docena de hombres incluyendo a Kade —lo digo como contando un secreto.
La mujer se aclara la garganta, me había olvidado de ella.
—Ella es Samantha, dirige una compañía que nos p