No, él no era Bruce; jamás engañaría y destrozaría a alguien deliberadamente, para luego abandonar a un hijo que había engendrado. Pero también había chantajeado, herido y utilizado a Jennifer, y luego le había dado la espalda a Vivian… la mujer que amaba.
Dios. La amaba.
La fuerza de la revelación lo golpeó como un mazo en el pecho. Se dejó caer en la silla, con la mirada perdida.
Amaba a Vivian.
De alguna manera, a pesar de todos los muros, barreras y escudos que había levantado, ella se habí