—Scott —Desde las profundidades de un sueño celestial, Scott emitió un leve gemido de protesta. De esos sueños de los que uno nunca quiere despertar.
—¡Scott!
Sintió cómo se agitaba dentro de su dulce y húmeda calidez. ¡Aún estaba dormido! Movió su cuerpo con deleite contra la suave y generosa carne que lo envolvía.
—¿Despertarás?
De acuerdo, estaba despierto, pero la realidad era incluso mejor que el sueño. Sonrió contra su cuello, dándose cuenta de que aún estaba dentro de ella, y comenzó a e