Había espacio para estar de pie, y, en un intento por encontrar a Scott, Vivian comenzó a abrirse paso, cuando se quedó paralizada.
Porque él estaba allí.
Difícil de ver, es cierto, porque estaba rodeado de un grupo de mujeres glamurosas que parecían abalanzarse sobre él, atraídas como limaduras de hierro a un imán.
Pero su presencia era tan inconfundible como impactante. Ese cuerpo alto, de hombros anchos pero esbelto.
El cabello negro azabache y los ojos tormentosos y brillantes. Y antes de q