Me gire sobre ms talones y camine hacia Senga, mientras ella parecía no quitar los ojos en ningún momento de Thara, pero al notar que esa rubia chillona, escandalosa, mentirosa y ruin se marchó, Senga dio un gran suspiro y me observo, ahí pude ver que su mirada ahora era complicada, no sabía exactamente de que trataba, pero ella parecía estar en medio de un debate mental, seguramente estaba entre no saber si felicitarme o maldecirme porque su nieto después de verse expuesto ante mí, yo solo lo