Al entrar me veo a mi misma con David en mi habitación Profundamente dormida con la cabeza metida en su cuello, me veo feliz y en paz; nunca me había sentido tan cómoda, ahora lo recuerdo. El me obligó a dormir con el y yo aproveché la situación de inhalar su olor hasta quedarme dormida bajo su protección, el verme así me genera una sacudida interna, no se lo que sucede, pero debo salir de aquí.
Regreso por dónde vine y cierro la puerta… ¿Será que dentro de cada puerta hay un recuerdo mío? ¡Que