No es tu asunto.
—Emma, acabo de hacerte una pregunta ¿Dónde estás? — Insiste David alzando la voz.
—Tuve que salir por unas cosas, no tardo— Respondo evadiendo su mal carácter.
—¿Y porque no me avisaste que saldrías?
—David… lo que yo haga o deje de hacer no es tu asunto, solo salí y ya. No me vengas con tonterías— Musito haciéndome la valiente.
—Mientras nuestro contrato siga en pie, todo lo que hagas es de mi incumbencia. Así que dime ¿Dónde demonios estás?
—Solo vine a la oficina por unas cosas, ya salgo pa