POV DE MAGNOS
Cosmo se reía en mi mente, se ríe porque no es él quien tiene una garrapata pegada a su espalda. Amelia me abrazó por detrás y puso una de sus piernas sobre las mías. Realmente esta molestia creía que yo era una almohada. Cosmo se reía sin parar.
—Deja de reírte que no puedo dormir con tus carcajadas —le dije mentalmente, irritado por su actitud. Sentí a Amelia acariciando mi abdomen y ese movimiento me hizo excitarme, pues esa infeliz se estaba acercando a una zona sensible de m