POV DE MAGNOS
Cosmo le dijo a Amelia que nuestra saliva tenía propiedades curativas. Ella lo miraba con dolor en los ojos. Volvió a su posición anterior y habló llena de resentimiento.
—No quiero quedar toda babeada, ya puedes parar —dijo Amelia sin mirarnos. Cosmo suspiró y siguió aplicando su saliva en las nalgas enrojecidas de Amelia, ignorando su petición. La escuché resoplar con la cara contra la cama, molesta porque Cosmo continuaba. Él se detuvo un momento y habló con gentileza.
—No pu