POV DE AMELIA
La cena fue agradable, aunque yo seguía molesta con Cecilia. Pasé el resto de la cena en silencio. Pero aunque hubiera querido hablar, no habría podido. Ana y Cecilia no paraban de charlar. Iván permanecía callado, observando con su cara de pocos amigos. Parecía uno de esos matones de las películas de mafiosos. Pensándolo bien, Magnos era como un jefe de la mafia, mandón y peligroso.
Esas dos estaban planeando todo para cuando nacieran mis hijos. Pobres de mis bebés con estas dos