POV DE AMELIA
Magnos llevaba un rato hablando con Cosmo, casi un minuto. Lo observé de cerca mientras estaba distraído. Hizo una expresión extraña que me preocupó. Decidí llamarlo.
—Magnos —dije suavemente. Sus ojos se dirigieron hacia mí, haciéndome suspirar. ¿Cómo puede ser tan apuesto, Dios mío? Me observó con cuidado y atención. Me sentí incómoda con la intensidad de esa mirada.
—Sí, ¿qué pasa, por qué me llamaste? —dijo con esa voz seductora. No sé qué había en esa maldita voz que me hac