POV MAGNOS.
Cosmo había quedado al mando del cuerpo, como establecía el acuerdo si él ganaba la apuesta. Pero a la hora de la intimidad, pidió que compartiéramos el control. Cosmo temía perder el control cuando estuviera con Amelia y lastimarla.
Nuestra noche fue increíble, yo y Cosmo estábamos satisfechos con nuestra esposa. Amelia nos complació y nosotros a ella. Después de horas de intimidad, nos quedamos dormidos por el agotamiento. Pasaron dos días, Cosmo estuvo al mando, era un dictador,