PUNTO DE VISTA DE AMELIA
Después de unos minutos de silencio confortable, Magnos se levantó y fue al baño a ducharse. Lo seguí y nos duchamos juntos, pero fue solo eso. Estaba un poco cansada, mi lobo malo es bastante intenso y siempre me deja agotada. Cuando salimos del baño, decidí que era el momento adecuado para hablar sobre los científicos de la manada. Me acerqué a Magnos abrazándolo por detrás.
—Amor, necesito pedirte algo —comencé, mi voz suave pero determinada. Magnos se giró, mirándo