PUNTO DE VISTA DE AMELIA
Aún sentía la excitación recorriendo mi cuerpo, y sabía que Magnos también. No tardó mucho en recuperarse, y cuando sus ojos se encontraron con los míos, estaban llenos de deseo.
Me moví sobre él, nuestras respiraciones mezclándose mientras nuestros cuerpos se alineaban perfectamente. Magnos me atrajo hacia él, su boca encontrando la mía en un beso profundo y ardiente. Sentía su calor contra mí, y el deseo creciendo entre nosotros era casi palpable.
Me posicioné sobre