PUNTO DE VISTA DE MAGNOS
Desde que dormí con Amelia por primera vez, he dormido y descansado bien. Hacía años que no tenía una buena noche de sueño. Después de castigar a Amelia de manera placentera, me quedé dormido. Pero me despertaron los gritos de Amelia. Ella gritaba por sus padres. Intenté despertarla, pero Amelia no reaccionaba y seguía llamando a sus padres.
Me angustié al no poder despertarla. Comencé a sacudirla hasta que finalmente despertó de su pesadilla. Amelia me abrazó buscando