POV DE MAGNOS
Qué irritante es esta humana, no para de hablar y gritar. La llevaba sobre mis hombros mientras luchaba por liberarse. Ordené a mis soldados que arreglaran cualquier desorden en la casa. Tenía que parecer que Amelia había salido de viaje. Les ordené hacer una maleta con sus pertenencias y tomar documentos, dinero y tarjetas. Nadie podía sospechar que Amelia había sido secuestrada. Comunicándome mentalmente con mis guerreros, di la orden de lo que debían hacer.
—Haz que se calle. Y