BREEN
Abrí los ojos de golpe. Al recordar lo último que pasó tuve miedo de lo que esos hombres me fueran a hacer. Sin embargo, después de un tiempo, nadie apareció por la puerta y lo que se me hizo más extraño, fue que no me encontraba en condiciones precarias, sino todo lo contrario.
Como siempre la curiosidad me ganó, recorrí la habitación, que no tenía nada de especial. Solamente se encontraba la cama en el centro, muebles de decoración y un baño con lo necesario.
Lo que me llamó la atención