KELLEN
La verdad, no pensaba emitir una sola palabra, pero en parte, todo esto lo terminé ocasionando yo.
—Supongo que no debí haber dicho esas palabras —mis palabras la tomaron por sorpresa— ¿quieres ir a dar una vuelta o prefieres quedarte aquí? —negó con la cabeza y yo me reprendí mentalmente— está bien, como quieras —que más podía decir, después de haberle faltado al respeto de esa forma.
Entonces, la siguiente pregunta me desestabilizo por completo.
—¿Te gustaría algún día tener hijos?, me