KELLEN
Ya me urgía regresar a Seattle, llevaba más días de la cuenta aquí y tenía muchísimas ganas de ver a Breen. Algunas noches llamé a Acosta, me aseguró que todo se encontraba en orden. Breen ya se había acostumbrado a estar ahí la mayor parte del tiempo a solas, bueno, acompañada por Acosta. Sé que le agradará la compañía de la nana, aunque espero que esta última no haga muchas preguntas al respecto sobre Breen, porque no sabré cómo responderlas, quizá tenga que mentirle.
Por supuesto, hab