BREEN
Su voz gutural llenó la habitación, mi piel se erizó en cuanto lo escuché, pero presté atención a cada palabra que él dijo.
—Primero, comenzaras tocándote tus tetas, te pellizcaras esos pezones y enseguida recorrerás tu abdomen hasta llegar a tu coño, el cual con dos de tus dedos ayudaras a abrir para que pueda ver mejor, después te tocaras hasta que termines, quiero escucharte y quiero que me mires a los ojos cuando te toques, no debes cerrar los ojos en ningún momento, ¿entendiste? —ase