KELLEN
Una vez que Acosta se encontró lejos de donde ella pudiera escuchar la conversación, lo llamé. Necesitaba entender que rayos acababa de pasar.
—¿Qué fue lo que pasó? —Espeté, como si él tuviera la culpa.
—En realidad no lo sé, se encontraba bien, hasta que me llamaste. Al parecer tenía un mal sueño. Supongo que la observaste por la pantalla.
—Sí, lo hice —contesté un poco más calmado— necesito que estés al pendiente de ella, si le vuelve a suceder algo parecido, no dudes en llamar. Y qui