Tres años habían pasado desde que la Puerta de la Desesperación fue tragada por una tormenta de nieve eterna, pero para Aria Crescent y Alaric Obsidiana, el tiempo parecía congelado en la frontera entre la muerte y la resurrección.
No regresaron a la magnificencia del Palacio Obsidiana. Ya no eran conocidos como el Emperador y la Luna entronizados sobre el oro.
En el territorio prohibido conocido como Las Estribaciones de la Sombra, se habían convertido en leyendas fantasmales que atormentaba