La tensión en el pabellón principal era palpable. Alaric se encontraba en la sala de mando, dando órdenes firmes a Zephyr para llevar a cabo una limpieza masiva de la facción Frost-Bite.
Alaric estaba furioso, y la ira de un Rey Licántropo solía terminar con montones de cadáveres.
Sin embargo, Aria estaba sentada en el borde de su cama, mirando los restos del cuenco de porcelana que aún conservaba manchas de caldo grisáceo.
Sentía que algo no encajaba. Elina era solo una peón pequeña, y el cl