Las esporas rojas de La Cosecha Final comenzaron a llover sobre el continente de Iron Reach como una nieve venenosa cayendo desde un cielo partido en dos.
Bajo tierra, en un antiguo túnel de carga que conducía a la ladera del Monte Mármol, Aria corría a una velocidad que superaba los límites humanos.
Su armadura de sombras una mezcla del residuo del alma de Silas y la luz de Alaric seguía brillando débilmente, proporcionándole protección contra las partículas de esporas que intentaban penetra