El trueno que sacudió el continente no provenía de nubes tormentosas, sino de las profundidades de los cimientos del Palacio Obsidiano, que había permanecido en pie durante mil años.
Cuando Lucian abrió su tercer sello, su resonancia energética atravesó capas de piedra antigua, despertando algo que debería haber permanecido enterrado.
En la habitación, la grieta en el suelo que apareció después de la desaparición de la proyección de Selena comenzó a emitir una luz verde pálida que olía a tier