La noche temida finalmente llegó. El cielo sobre el Imperio Lican cambió lentamente en una visión aterradora.
La luna, que normalmente brillaba con plata pura, comenzó a cubrirse con una sombra negruzca.
Este eclipse no era solo un fenómeno natural; para las razas sobrenaturales, era el momento en que la magia protectora alcanzaba su punto más débil.
Me encontraba de pie en medio de mi habitación, sintiendo una extraña vibración bajo el suelo de piedra.
El sonido de los cañones mágicos desde