Mundo ficciónIniciar sesiónKIERAN:
Con Claris en mis brazos, en mi habitación, no podía creer que todo había vuelto a donde se había roto. Estábamos rodeados de enemigos, pero protegidos por la barrera, lo que nos daba tiempo para analizar lo que íbamos a hacer. Estaba agotado. Cerré los ojos, saboreando el momento de paz. Necesitábamos esta paz para poder enderezar todo.
—Mi Luna, ven a acostarte, por favor —la llamé desde la






