Capítulo 289
Durante un par de segundos, nadie dijo nada. Hasta Darío mantuvo la pluma suspendida sobre el contrato. Celeste fue la primera en romper el contacto visual, se acomodó las solapas del abrigo, carraspeó y dio un paso atrás. Él dejó caer los brazos a los costados, pero no le quitó los ojos de encima.