Capítulo 118
El motor del coche se apagó en el garaje con un suspiro suave, León apagó las luces y se giró hacia Nuria. El trayecto desde el restaurante italiano había transcurrido en un silencio cómodo, cargado de una electricidad que a ninguno de los dos le pasaba desapercibida. Nuria se desabrochó el cinturón