Mundo de ficçãoIniciar sessãoMegan se atavió con aquel vestido de ensueño y se miró al espejo.
En ese momento, luego de contemplar sus ojos brillantes en su reflejo, decidió que era tiempo. Ya no tenía sentido seguir esperando por algo que no sucedería, por alguien que no la quería y a quien también había dejado de querer.
Su cuerpo temblaba y su estómago vibraba. Aceptar de una vez que su matrimonio no tenía remedio, logró







