Capítulo 55. Mis hermanos buscaron ese resultado
Benjamín se sintió muy nervioso, la vio tan segura, marcando, introdujo su mano disimuladamente en el bolsillo y lo apagó, sintiendo alivio, cuando ella se llevó el móvil a su oreja.
—No es necesario que llames al idio…—se frenó al darse cuenta de que no debía estar celoso porque él era su esposo, ya fuera como Benjamín o como BGrey—. A tu esposo… por lo orgullosa que te pones hablando de él, pensaría que es un superhéroe.
—Es más que eso, porque los superhéroes no existen, en cambio, mi esposo