Capítulo 50. Ellos vendrán por Alejandro
Por segundos las miradas de su madre y Sirio se cruzaron ante su pregunta, era evidente la complicidad entre ellos, por breves segundos, una idea loca se le ocurrió y la rechazó, no podía pensar esas cosas, sin embargo, lo ponía nervioso la actitud de ellos y su silencio era demasiado molesto.
—¡No sé qué carajos se traen ustedes entre manos! Pero podrían ya dejar el misterio y hablar de una vez… ¿Saben? Siempre me ha parecido demasiado extraño, esa excesiva confianza entre ustedes, a pesar de