Capítulo 51. Orden mundial
Benjamín se quedó observando a su madre con una clara expresión de irritación, si había algo que le molestaba sobremanera era que amenazaran a su hijo y a su esposa, ellos eran intocables, apretó los puños a un lado de su cuerpo tratando de contener su enojo.
—Voy a decirles algo y espero que lo tengan muy claro… —rechinó los dientes sin poder evitarlo—. No voy a permitir que nadie, absolutamente nadie, amenace y ponga en peligro la vida de mi hijo. Ni siquiera a ti madre, voy a permitírtelo, t