No dormimos casi nada esa noche, Nos quedamos despiertos hasta tarde, y los técnicos de la policía terminando de recoger pruebas en la planta baja. En algún momento, ya de madrugada, el cansancio venció al miedo residual, y caí en un sueño superficial, entrecortado, del que desperté varias veces sintiendo la necesidad de comprobar que Rocco seguía a mi lado.
Cada vez que abría los ojos en medio de la noche, buscaba primero el sonido de su respiración antes de permitirme volver a cerrarlos, como