Su mirada se mantiene fija en los movimientos que hacen los caballos al moverse de un lado a otro dentro del redondel. Mientras le da una calada a su cigarrillo, Inna observa cómo aquellos hermosos ejemplares trotan de un lado a otro, sus crines danzando al viento mientras los peones gritan órdenes y se ríen entre sí. El bullicio evita que el espacio caiga en un silencio asfixiante, pero no logra apartar los pensamientos que martillean de forma incesante en su cabeza.
Poco a poco el cigarrillo