La puerta de la oficina se abre de golpe, y el ruido retumba en las paredes de la habitación. Inna entra echa una furia, su rostro visiblemente tenso y el brillo de la ira brillando en sus ojos como nunca antes se había dejado ver. Es tal su estado, que poco le importa el punzante dolor en su cabeza lo único que desea es una explicación.
Detrás de ella, Dmitry entra y cierra la puerta con calma, contrario a la peli negra, su expresión serena es el contraste perfecto a la tormenta que se está des