El sol se filtra débilmente a través de las cortinas de la habitación, bañando el espacio con una luz tenue pero cálida, casi como si la fuerte lluvia de la noche anterior no hubiera existido. Inna abre los ojos lentamente, sintiendo el peso del cansancio aún aferrado a su cuerpo. Una punzada leve en su cabeza le hace fruncir su seño, y mientras lleva una mano a su frente, se sienta al borde de la cama, sus pies descalzos tocando el frío suelo de madera. Cerrando los ojos nuevamente, trata de o