Al ver la forma tan íntima en la cual Dmitry interactúa con Inna, Nikolay hace el ademán de ir tras de él, su puño se encuentra cerrado y sus ojos encendidos de rabia, pero antes de que pueda dar siquiera un paso, la mano de Lena se aferra con fuerza a su brazo, obligándolo a detenerse en seco.
Las uñas de la pelirroja se clavan en la tela de su chaqueta, y la mirada que le dedica es puro veneno mientras se acerca más a él para poder murmurar entre dientes, dejando que sus palabras estén en el