Inna siente un apretado nudo formándosele en la boca del estómago mientras su mente se tambalea con lo que acaba de escuchar. ¿Hermanos? Aquella simple palabra se convierte en un eco interminable que retumba en su cabeza burlándose de ella. No, aquello simplemente no puede ser cierto. No cuando Dmitry siempre ha mostrado abiertamente su odio y rechazo hacia Nikolay desde el primer momento en que sus caminos se cruzaron.
Pero a medida que el impacto inicial se desvanece, algunas ideas comienzan